La Información y los trajes a medida

Un estudio de la Universidad de Washington  afirma que España liderará el ranking de longevidad en 2040 con

Un estudio de la Universidad de Washington  afirma que España liderará el ranking de longevidad en 2040 con una esperanza de vida de 85,8 años, frente a los 85,7 años de los japoneses. Ganamos por una décima, pero ganamos.

Esa es, a priori, la información, el traje a medida se empieza a confeccionar de forma instantánea.

Leemos la noticia y, como nos encanta que nos digan que estamos a la cabeza de lo que sea, nos ponemos tan contentos (nos reímos y nos sentimos felices, eso también aumenta la calidad de vida y, por ende, la alarga) y llegan los británicos con su pragmatismo ancestral y se preguntan: “¿Por qué los españoles viven tanto, si beben y fuman?” y se contestan ellos solitos: “Practican más el sexo y tienen las tapas”.

 

Asunto zanjado y las noticias son inmejorables: los españoles y españolas vamos a estar liderando el ranking de esperanza de vida en un par de décadas porque, a pesar de que bebemos, fumamos, no debe importar gran cosas ya que también practicamos sexo y nos vamos de tapas.

 

 

Este tipo de informaciones son un tesoro, no, mejor dicho, son una mina. Dan para todo, son como el bálsamo de Fierabrás. Por una parte aparecen tan divertidas en superficie que nos entran ganas de lanzarnos a la vida alegre que tanta y tan buena longevidad parece que va a proporcionarnos. Por otra parecen algo arriesgadas si se utilizan como excusa para no hacer caso a las otras estadísticas, las que dicen que España está entre los países que lideran la tasa de tabaquismo y obesidad de Europa, aunque las tasas hayan descendido ahí seguimos, por liderar que no quede.

 

¿Entonces? Pues entonces, se hace necesario aplicar el sentido común, leer e interpretar lo que leemos, comprenderlo, filtrarlo, hacerlo nuestro aplicando nuestro propio criterio sobre la información recibida y, después, manejar esa información como consideremos oportuno, por ejemplo: sorprendernos, reírnos y seguir aplicando el sentido común a nuestro estilo de vida.

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